miércoles, 30 de julio de 2008

Desesperación


Me encuentro en un estado que podría llamarse de desesperación. Para variar. Odio el ritmo infernal de santiago, de mi trabajo, de la forma en que yo llevo el trabajo, tan responsable, tan culposa y en este último tiempo, equivocándome tanto, por correr contra la corriente, porque todo es para ayer o antes... Estoy chata, chata. No quiero ni siento merecer esta situación. Prometo que de este año no pasa. No vuelvo a trabajar así de nuevo, aunque tenga que comer puro pan pelado.
Necesitaba descargarme.

lunes, 14 de julio de 2008