Hoy me levanté muy temprano. Anoche me propuse dormir antes de las 12 pensando que de ese modo no me costaría levantarme y todo iría muy bien. Y me resultó. Trabajé en mi tesis (avancé un par de páginas), lavé ropa, limpié mi habitación, escribí un resumen para un congreso y salí a comer mexican food con la Olga. Ahora son las 22 pm y mientras venía caminando -algo tocada por el margarita de la casa que me tomé- me di cuenta que mi cuerpo sonaba (mucho), como un puerta cuando necesitan que la aceiten. Falta "exactamente" una semana para mis 35 y no pude dejar de pensar que esto tiene que ver con la edad y con la falta que me hace hacer algo de ejercicio. Pero, soy una floja que asume pagar el gimanacio casi como si estuviera poniendo esa plata en el Hogar de Cristo.
Supongo que estás guatita al sol y/o bañándote en el hermoso caribe...
Te mando una abrazo y cuento los días para que salgamos a chupar y copuchar por ahí...