En estos últimos días he confirmado que es mucho más llevadero esforzarse cuando:
- crees en la meta
- disfrutas el trabajo
- haces lo que te gusta
- obtienes una recompensa
En definitiva, cuando el esfuerzo tiene sentido, un sentido personal.
martes, 1 de septiembre de 2009
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
¿qué hago cuando debo, pero no quiero esforzarme? parece quee s porque no cumplo ni una de las cuatro características. :(
ResponderBorrarA mi me pasa todo el tiempo cuando ando de laborina. Qué hago: me obligo, trato de hacerlo rápido y me doy un premio.
ResponderBorrar