miércoles, 14 de noviembre de 2007

La chamba

Yo y mis pitutos. Algunos más convenientes que otros.
La verdad es que cuando es trabajo me cuesta decir que no, porque pareciera que tengo un chip instalado en el cerebro acerca de que el trabajo dignifica y cosas por el estilo. Y aunque en general no quiero trabajar, digo, no me queda otra y vamos otra vez.
Y el cobro, es otro tema. Voy a todas no más, muy rara vez me resto de alguna oferta, aunque el honorario que me ofrezcan sea más bajo que lo que todos opinan que debiera ser. Me vendo barato.
Y bueno. No voy a ir contra la corriente, si a fin de cuentas,m cuando recibo las lucas, por pocas que sean, me las disfruto al máximo.

1 comentario: